jueves, 6 de octubre de 2011

Diario del II Encuentro de Liderazgo Sai 2011- Región 23: La caravana en imágenes

Diario del II Encuentro de Liderazgo Sai 2011- Región 23: La caravana en imágenes: Sai Ram Queridos Hermanos! Recién terminamos los cantos en Nocan Kani, estamos embriagados de Amor, de contento, todos los hermanos reunido...

miércoles, 25 de febrero de 2009

¿Cuándo es oportuna una consulta de tipo psicológica?

Estamos viviendo una época de cambios bruscos y continuos.
Nuestros aspectos emocionales, mentales y físicos se ven sometidos a esfuerzos que a veces sobrepasan nuestra posibilidad de respuesta adecuada.
La vida en las condiciones actuales es un verdadero desafío al equilibrio físico, mental-emocional y espiritual.
Todo puede suceder en un instante: lo que nos puede complacer, como aquello que nos puede sumir en la mayor desesperanza.
Vivimos amenazados por una sociedad altamente tecnificada y consumistas (nosotros somos los consumidores), que nos impele a la velocidad, en todos los órdenes de la vida, sea en la comunicación, en el transporte, en el ritmo de “adelantos” y la necesidad de ir con ellos.
La incomunicación familiar se acentúa y las relaciones humanas en general se ven afectadas también por este torbellino de acontecimientos.
Internet, telefonía móvil, aportan conocimiento, rapidez en la comunicación, y una enajenación de lo que es verdaderamente la relación humana.
El vacío y la soledad crecen a la par de los adelantos. Un signo de esto es la pérdida progresiva de la expresión verbal que se da en nuestro lenguaje. Vamos perdiendo nuestro sentir comunicacional incorporando vocablos extranjeros fríos y tecnificados (full, break, ok. Etc).
La amenaza climática producto de la irracional explotación de la naturaleza por un consumo desmedido y egoísta, nos plantea el riesgo de catástrofes insospechadas.
El panorama actual, profetizado desde milenios atrás, ha ido generado lo que podríamos llamar “síntomas y enfermedades” como el famoso estrés, el llamado trastorno bipolar, ataques de pánico y tantos otros síntomas incomprensibles y desconocidos.
Estamos condicionados para que las soluciones sean externas a nosotros, por medio de “algo o alguien”, y si pedimos ayuda lo hacemos con esta expectativa. Partimos de la idea arraigada , que este mundo lo “hicieron otros”, y somos víctimas de él.
Hay quienes creen tener la solución a las dificultades que se viven hoy, y nosotros acudimos para recibir “la solución”.
Sean profesionales o no, la expectativa de que sean resueltos “nuestros males” está presente.
Esperamos en realidad que la otra persona haga el esfuerzo por nosotros, a través de alguna teoría o técnica nueva, o un remedio mágico que nos saque del lugar en el que estamos.
El contacto inicial de este tipo de consultas, trae generalmente, una especie de mejoría, pasado un tiempo el desaliento y la enfermedad vuelve y todo está como al principio.
Vamos por la vida con cientos de años de ignorancia, esto es, en el olvido que en nosotros y en la naturaleza se encuentran todos los recursos para vivir mejor.
Emociones como angustia, miedos, resentimientos, nos invaden día a dia y aseguramos que el motivo está fuera de nosotros.
Olvidamos que nosotros somos los que sentimos y los que pensamos, así vamos creando nuestras circunstancias de vida, de la que luego nos sentimos víctimas.
Es bueno pedir ayuda cuando la necesitamos, y será realmente efectiva si nos disponemos a asumir nuestras situaciones como propias, ya que es la única forma de poder transformarlas.
Nada podemos hacer con las conductas de los demás, pero mucho podemos hacer con nosotros mismos.

Lic. Liliana Poggio de Arrieta
Psicóloga
ORIENTACIÓN PARA LA VIDA COTIDIANA Y SUS DESAFÍOS.
Más de 30 años de experiencia profesional en el país y en el exterior

Atención en Cruz del Eje y San Marcos Sierras

Psicología transpersonal
Flores de Bach
Técnicas de Visualización
(Magnified Healing)

Turnos y Consultas:
Por teléfono 03549-496230 – cel: 03549-15514005
Mutual AMMA, Maipú esq. H. Irigoyen ( C. del Eje)
San Martín 919 – Casa Premasai – San Marcos Sierras

domingo, 15 de febrero de 2009

UNA ENTREVISTA A LA LIC. LILIANA POGGIO EN SAN MARCOS SIERRAS

Entrevista con Liliana Poggio
Lic. en Psicolog�a- Residente en San Marcos Sierras
Creadora de la Psicolog�a de la Aceptaci�n

Liliana Poggio recibiendonos para la entrevista

San Marcos Sierras no s�lamente luce interesantes lugares naturales. Tambi�n la gente del pueblo resulta muy interesante cuando tenemos la oportunidad de conocerla.


Al igual que la Lic. Liliana Poggio, muchos son profesionales que dejaron la comodidad de la ciudad para bucear m�s profundamente en su interior y de esa forma ser m�s �tiles al resto del mundo o, como dir�an algunos, "no ser devorados por un sistema que promueve el ego�smo como forma de vida".


Publicamos en exclusiva una entrevista que se le realizara recientemente a Liliana, as� como algunos de sus trabajos los cuales por primera vez est�n disponibles en internet.


ENTREVISTA

P: Cont�me qu� est�s haciendo ahora como Terapeuta

R: Lo que hago como terapeuta est� directamente relacionado a mis procesos internos y el vivir en San Marcos tiene mucho que ver. Cuando llegu� aqu�, a fines del '87 me encontr� con situaciones muy nuevas para mis condicionamientos y entre ellas la dificultad de ejercer como psic�loga, no porque no hiciera falta o porque mi consulta fuera inaccesible econ�micamente para los dem�s. Se me planteaba una verdadera inc�gnita, porque me hab�a podido desempe�ar profesionalmente en otros pa�ses, como Suecia, M�xico y Ecuador y a pesar de que los comienzos siempre son dif�ciles en cualquier lugar, pasado un tiempo me pod�a ubicar laboralmente. De manera que ten�a una cierta confianza respecto a mis posibilidades de ejercer. Pero aqu� no ocurr�a lo mismo. En una zona rural cualquier profesional especializado tiene posibilidades de trabajo. De a poco me iba dando cuenta que no era un momento personal para ejercer, para ayudar a otras personas, para orientar sus vidas, porque en m� estaba ocurriendo una especie de metamorfosis. Venir de la ciudad, del extranjero, a un peque�o pueblo de las sierras, implicaba una revisi�n de todo. Pasaba el tiempo y mi trabajo como psic�loga era �nfimo. Mi persona estaba como en una licuadora. El estar inmersa en la naturaleza, haberme hecho vegetariana , y conocer a Sai Baba me cambiaba todos los abordajes y las vivencias. Esta "gran mudanza" parec�a necesitar -me sin otra actividad m�s que yo misma como objeto y sujeto de observaci�n y cambio. El problema econ�mico que significaba no tener entrada de dinero, contribu�a enormemente en este proceso. Me obligaba a una alimentaci�n controlada, exenta de harinas, de leche, a base de arroz integral que depuraba el cuerpo y la mente. Aparec�an situaciones econ�micas favorables en forma espor�dica que apenas permit�an la sobrevivencia. En todo esto se sent�a la mano del Maestro. Fin del a�o 90 viajo a India para estar ante la presencia f�sica de Sai Baba, y al volver me doy cuenta que estoy viviendo una profunda transformaci�n, varias vidas en una sola. Durante la estad�a en el Ashram y en mi relaci�n interna con Sai, comienzo una tratamiento que nunca antes hab�a hecho y que consist�a en lo que yo llamar�a "pensar con el coraz�n". Este proceso personal, las vivencias, las tomas de conciencia que voy experimentando, van definiendo otra forma de relaci�n conmigo misma y con los dem�s. Puesta en el contexto terap�utico, voy cambiando tambi�n el enfoque, la forma, todo. Surge en mi la necesidad de evitar presuposiciones, interpretaciones, diagn�sticos, en fin teor�as. Esta nueva actitud ten�a mucha relaci�n con lo que hab�a experimentado en el Ashram. Sent�a que Sai me hab�a "roto la cabeza".

P: �C�mo es eso?

R: Cada vez que mi mente pensaba algo presuponiendo en base a mis conocimientos o condicionamientos, hechos que se suscitaban, desvirtuaban mis presuposiciones. Esto me ocurr�a sistem�ticamente. Todo lo que pensaba no era, todo lo que la mente anticipaba no se cumpl�a. Lleg� un momento en que me dije:-no quiero pensar m�s. Me sent�a traicionada por mi propia mente. Cada vez que la mente hac�a un juicio interno por m�nimo que fuera, la experiencia inmediata se encargaba de invalidarlo. As� fue como llegu� muy sensibilizada con esto de usar la l�gica ,la racionalidad tanto en las teor�as como en lo cotidiano.

P: �Cu�l era tu formaci�n como psic�loga?

R: En lo que respecta a la formaci�n profesional recibida , he sido muy fiel al psicodrama Moreniano. Tuve en mis comienzos una formaci�n psicanal�tica importante, como tambi�n y en forma posterior, de otras escuelas como la Guest�ltica y Sist�mica P: A qui�nes consider�s como maestros en tu formaci�n como psicodramatista? R: Conoc� el psicodrama en el a�o '71 con Rojas Berm�dez, hice talleres con Bouquet, Dalmiro Bustos, a quien considero especialmente como maestro , y recib� entrenamiento de Zerka Moreno en Estados Unidos, en el Instituto Moreniano de Beacon, estado de Nueva York.

P: �Esa formaci�n ya no te serv�a?

R: Todo sirve siempre, pero las nuevas experiencias de vida, las migraciones de pa�ses y lugares, me ped�an otro enfoque, algo totalmente nuevo. No pod�a seguir aplicando lo que hab�a aprendido. La vida en un peque�o pueblo como San Marcos Sierras cambiaba los encuadres. Algo me dec�a: Vac�ate de todo contenido. Nada de lo que hab�a aprendido me serv�a en ese momento. Lo que s� me serv�a era todo lo nuevo que estaba viviendo, siempre y cuando no lo quisiera encuadrar en lo que sab�a. Entonces comenc� a escuchar a mis pacientes, desde un vac�o mental, sin condicionamientos te�ricos, hasta que en un momento de la consulta y en forma natural comienzan a surgir ideas, conocimientos respecto de la otra persona, que no son fruto de ninguna especulaci�n, ni razonamiento basado en alguna tendencia del pensamiento, para m� misma es nuevo, creado desde una instancia no mental. La diferencia que observaba con la forma anterior , era que antes escuchaba con una intenci�n, encajando la pr�ctica a la teor�a, ahora mi necesidad de vac�o mental, de no presuponer, de no responder a est�mulos, hac�a que recurriera a una gu�a interna a la que de alguna manera me abandonaba y confiaba, para que desde ese lugar se produjera un conocimiento que le sirviera a la situaci�n planteada por la persona que consultaba.

P: �Podr�a ser la parte espiritual o sagrada de uno mismo?

R: Claro, pero en ese momento no lo hac�a desde ese pensamiento, sino desde la necesidad de innovar, de comprender todo desde otra perspectiva.

P: Era la primera vez que te cuestionabas y cambiabas tu enfoque terap�utico?

R: No, en realidad iba conociendo corrientes y entren�ndome con las que me identificaba. Pero esto era distinto no hab�a una nueva corriente o tampoco quer�a adoptar una nueva. En realidad comenz� a�os atr�s, en el '85 cuando regres� de vivir en el extranjero, una nueva crisis personal deb�a enfrentar. Las situaciones que surg�an en m� no eran comprendidas por la psicolog�a que yo misma practicaba Parec�a haber llegado a un punto de mi b�squeda de mejoramiento personal que desde lo que conoc�a no pod�a ser satisfecha.

P: �Por qu�?

R: Porque en un momento me di cuenta que quer�a aprender a estar conmigo misma. Hice consultas, y los especialistas, es decir buenos psic�logos, no me pudieron ayudar. La psicolog�a que yo conoc�a, lo remit�a a un conflicto, a bucear en experiencias del pasado. Desde una y otra t�cnica no me sent�a comprendida. P: �Qu� hiciste entonces? R: Decid� buscar por m� misma. Aparecieron los te�sofos, especialmente Khisnamurti y Annie B�sant, segunda presidenta que tuvo la sociedad teos�fica en occidente. Ellos trajeron los Vedas, las escrituras sagradas de la India, a occidente. Krihnamurti era hind� y Annie B�sant, inglesa, quien lo descubri� en India, constituy�ndose en su madre espiritual. P: �Qu� dicen los te�sofos? R: Los que llamamos " te�sofos", son los que traen de Oriente a Occidente, sus conocimientos metaf�sicos, esot�ricos, m�sticos, o como queramos llamarles. Con ellos se opera en mi un cambio existencial. Despu�s viene mi trabajo espiritual la apertura a otros mundos o dimensiones del ser. As� tambi�n aparece Sai Baba y sus ense�anzas, en las que me concentro y dedico a poner en pr�ctica aprovechando la austeridad de vida y el contacto con la naturaleza que me ofrece San Marcos . Mis hijos, que en ese entonces ten�an 11, 16 y 18 a�os hacen lo mismo y en com�n acuerdo establecemos una vida organizada y disciplinada orientada al control de los sentidos, la devoci�n y el servicio. El profundo cambio que vamos logrando va afectando cada vez m�s la pr�ctica profesional y voy descubriendo en la experiencia propia, c�mo el v�nculo con el paciente es lo que determina la efectividad terap�utica. Como la autoindagaci�n, el descubrimiento del propio Ser, es lo que verdaderamente ayuda a otro. Las teor�as, o t�cnicas que se empleen son secundarias. Lo importante es la propia transformaci�n, es el trabajo que el terapeuta hace consigo mismo. Es decir la propia claridad y verdad es la que permite la clarificaci�n de otro. La vocaci�n de servicio, el deseo de servir , es lo que posibilita la curaci�n. Si esto no existe en una real dimensi�n, toda consulta o tratamiento no pasa de ser un paliativo. Cuando abrimos los canales del Ser, cuando la compasi�n nos invade, y el deseo de ayudar es aut�ntico y desinteresado, ayudamos efectivamente al paciente

P: �C�mo se compatibiliza la actitud de la que habl�s con los altos honorarios que a veces tienen psiquiatras y psic�logos?

R: Un terapeuta debe de considerar su honorario como lo que le permite subsistir, no enriquecerse. El verdadero motivo de su trabajo es contribuir a que la persona que sufre deje de sufrir.

P: �Existe alguna psicoterapia que permita esto?

R: La terapia m�s efectiva es la que contribuye a que la persona se encuentre consigo misma. El terapeuta es un agente de cambio, su funci�n es ayudar al desarrollo de la autoconciencia y la autoindagaci�n, �nicos caminos para una verdadera curaci�n. P: �Tiene alg�n nombre en particular tu terapia? R: La llamo: "Psicolog�a de la Aceptaci�n". La aceptaci�n de nuestra luz y nuestra sombra.

P: �Consider�s que los que se dedican a la psicoterapia deben de llevar una forma de vida especial?

R: El terapeuta debe de haber logrado una cierta plenitud en su vida interna, que la trasmitir� en el v�nculo, ese contacto es lo que ayudar� a su paciente, el enfoque que el terapeuta utilice plasmar� la terapia, pero la efectividad de la misma la determina su condici�n o salud f�sica, emocional y espiritual.

P: La mayor�a de los psic�logos tienen fama de ser ateos. �Es as�?

R: Fui atea 15 a�os de mi vida, la psicolog�a influy� mucho en este absurdo ate�smo, que no era otra cosa que engreimiento intelectual. Por mi parte puedo decir que encontr� lo que buscaba, cuando reconoc� la existencia de un Creador, y ese descubrimiento me llev� a un profundo cambio de vida. Lo importante en una terapia, y en particular en la que practico, no es el reconocimiento de la existencia de Dios, sino el descubrimiento de la propia esencia, de la cual la personalidad es el veh�culo. Para ello necesitamos desarrollar el Discernimiento como herramienta para las elecciones y los caminos que la vida plantea; volver a los Valores Universales. Hacernos concientes de que la salud y el bienestar est�n directamente relacionados con los alimentos que ingerimos, con todo lo que permitimos que entre por los sentidos. Esto es lo que nos lleva al reconocimiento de esa esencia, ese Ser que es uno y el mismo a los 15, 30 o 60 a�os de edad. Reconocernos en una identidad que todos tenemos, y que se parece mucho a eso que nos tramite el ni�o peque�o, puro, reci�n nacido. Recordar a veces que seguimos siendo ese mismo ni�o que podemos ver en alguna foto del pasado, nos testimonia ese Ser, esa esencia.

P: Respecto de tu trabajo, es curioso que en un pueblo como este la gente vaya al psic�logo, no?

R: Se podr�a pensar que s� porque es una zona rural, pero hay mucha inmigraci�n en este pueblo, de personas que buscan, y el nativo de a poco va tomando conciencia de la necesidad de consultar cuestiones que antes no se tomaban en cuenta, como es el sufrimiento psicol�gico. Durante dos a�os atend� gratuitamente en el Dispensario local, al principio los paisanos, se preguntaban para qu� atend�a una psic�loga. No pas� mucho tiempo en que comenzaron a consultar y a darse cuenta que uno puede cambiar ciertos "males", que el abrirse a otro, en este caso el terapeuta, puede ayudar a esclarecer y ver algo que parec�a sin soluci�n, como un camino de superaci�n y crecimiento. Los seres humanos sufrimos no porque vivamos en grandes ciudades y alienados, este es un extremo de la sociedad de consumo, sino porque los h�bitos de vida, fruto de una cultura o modas, han dejado al hombre de lado y en su lugar est� las necesidades materiales de un sistema. Hoy el cable, la televisi�n y los videos llevan todo esto a las intimidades de un hogar est� en Buenos Aires, Estocolmo o en un pueblito serrano. Es m�s posible encontrarse con uno mismo en un lugar como este, pero tambi�n hay que desear hacerlo. Estamos educados para la distracci�n, para la evasi�n de las verdades fundamentales, esto nos hace infelices, estemos donde estemos.

P: Una �ltima pregunta: �Aprendiste a estar con vos misma?

R: Decirte que s�, ser�a una arrogancia, lo que puedo responderte es que s� qu� quiero y ad�nde voy. Esto me hace sentir un grado de plenitud y el sentimiento de que el "el mundo no me debe nada".

P: Esta s� es la �ltima �Cu�nto hace que viv�s en San Marcos?

R: Tengo dos respuestas: Una es que hace 20 a�os que vivo aqu�. La otra es que cuando llegu� a San Marcos, en realidad sent� que al fin hab�a llegado.



Trabajos disponibles de Liliana Poggio